Web del Amor
 
   
     
 
 

 

Boletin
Suscribase a nuestro boletin periodico

Manual del Amor

Es corto y eficaz. Conviene memorizarlo de carrerilla pues nuestra capacidad de análisis y raciocinio es pareja a la del gusano de seda.) A partir de aquí, la reacción de ella se divide en tres reacciones, perfectamente tipificadas:

1) No. Yo no busco rollos de una noche.

PROCEDURE: Tenemos dos opciones:

i) Le pides el teléfono y adiós. Ideal si llevamos una trompa como un trailer y nuestros amigos tampoco han ligado.

ii) Seguir apretando como un campeón:

- Te equivocas no soy así. Estoy siendo sincero contigo. Simplemente quería besarte, y como quiero ser sincero contigo te lo he dicho. Además tu me has pedido que te dijera lo que pensaba...

(Nota del Comité: Fase escabrosa, con un final difícil de pronosticar. De nuevo el partido está en manos del artillero. Factor en contra: el cansancio unido a la alcoholemia es una bomba de relojería.)

2) No crees que vas muy rápido?

PROCEDURE: Sinónimo de que quiere jaleo. Con paciencia y técnica se puede afirmar que el gato está en la guantera. Recomendamos:

-Quizá si que voy rápido, pero es que mi corazón también va rápido. Ha sido un flechazo y... (En este momento el escribiente se ha puesto a vomitar como un niño. Es comprensible.)

3) Bueno, vale...

La lógica se ha impuesto: era un zorrón del 15 y ahí estamos. Otro rosco.

Metodo 4.-

ESTRATEGIA 3: "A CARA DESCUBIERTA"

Tras manifestarnos el enemigo que no tiene novio, las técnicas más comúnmente aceptadas son:

1) ¿Puedo ser tu novio? / ¿Quieres casarte conmigo? (se trata del ya mítico método Clinton-Gaskinnen-ligar) -muy cachonda la salida-. Se pondrá a reír y bajará la mirada- esto es bueno para nuestros sucios intereses.

2) ¿Te gusto? -disparando con bala-. No se va a pronunciar, pero ya es nuestra. Su error ha sido descuidar los flancos.

3) Te deseo como nunca antes había deseado a alguien -heavy metal a tope-. Si cuela, nos ahorramos media hora buena. Riesgo: descojone del calibre 22. Seamos serios: no miréis NI POR ASOMO a los amigos.

(Nota del Comité: En este punto, aconsejamos no seguir el manual y dejar cierto margen a nuestra depauperada inteligencia. Es arriesgado, lo sé, pero también es bonito ganar por méritos propios...)

Ya le hemos metido nuestra sucia lengua en su boca (es duro pero es así). Tenemos una ventaja: que nuestro objetivo es claro: FORNICARLA. Y una desventaja: su falta de colaboración (a priori). Es el momento de que el Comité de Negociación (formado por nosotros y nuestras pelotas) lime asperezas en pro de una salida negociada del conflicto sin derramamiento de sangre. Estamos en la tercera fase crucial. Se han tipificado las siguientes contingencias:

a) Nuestra tajá: factor hostil, tanto para nuestra capacidad de análisis como para nuestros cochinos objetivos en la cama. El Comité aconseja NO BEBER MÁS llegados a este punto. Somos conscientes de la repulsa que tal dictamen origina, pero la misión es lo primero.

b) Su tajá (la de ella): factor favorable. De hecho, dado que no nos aclaramos y que somos incapaces de convencer a un mandril de que no fume, es nuestra baza más fuerte, por no decir la única. Si vemos que articula dos o más frases coherentes, deberemos insuflarle con la máxima urgencia otra copa (aconsejamos vía oral).

Hablando de la negociación en sí, interesaría mostrarse muy solvente en el ámbito amatorio, pero no phantom. En cualquier caso, tenemos un 85% de posibilidades de no dar pie con bola -deberemos recurrir al Algoritmo de Cervantes, que consiste simplemente en parecer mancos-. ¿Qué cómo se hace? pues metiéndole la mano por todas y cada una de las aberturas o potenciales aberturas de su atuendo. Si nos coge la mano, con la otra, y así tirando y aflojando. Tenemos 2 finales previstos:

I) Nos pega una hostia que nos deja serenos.

II) Risas y tal y cual -se acabará dejando.

III) El factor murciélago o Bat-factor, detectado por el Comité en un arriesgado viaje a la Amazonía. Consiste en: la tía a la que aprietas va con una amiga de un metro veinte, baja, gorda, depresiva e hija de puta. En cuanto ELLA considere que te sobrepasas con la amiga o en cuanto vea que planeáis marcharos, cogerá a la amiga por banda, y en medio minuto la tuya vendrá y te dirá que se debe ir inmediatamente, dejándote con cara de tonto.

Huelga decir que el mismo fenómeno se da en un 2 contra 3. Es obvio: nadie se quiere comer a la murciélago y ésta se consuela dinamitando los planes de la que está buena. ¡Musho ojo con esto!.

CONSIDERACIONES ADICIONALES:

A) Contador de roscos: Artículo 3, párrafo 5º, sección tercera:

"Se considerará rosco toda aquella actividad acorde al reglamento (que sea inter-vivos, que no existan vínculos familiares y de carácter heterosexual) en la cual no haya existido contacto expreso entre las dos (o más) lenguas."

B) Deben considerarse también las externalidades:

1) Si los amigos ligan, debemos ligar -si hay que bajar el listón, o incluso tirarlo al suelo, se tira y ya está-.

2) Son zorras a no ser que se demuestre lo contrario. Si se considera probada su inocencia, aconsejamos dejar en paz a la pobre víctima.

3) Hay que tener seny con las copas: nunca hagas la última, en todo caso la penúltima.

4) Si la tía está buena es que estabas borracho y no sabías dónde ibas. Ya que Dios te ha dado este regalo, no lo desaproveches.

5) No te lleves a la cama a una chati si vas tan trompa que sabes que no puedes cumplir. Queda como un campeón ("no quiero precipitarme contigo") y déjala a tiro para mejor ocasión.

6) No conviene llamarla a posteriori. El número que nos ha dado puede ser quemado (Método Victorievich) o bien guardado como trofeo de guerra (Método Gaskinnen).

7) Si la llamas -te gusta mucho- te enamorarás -date por jodido-. No vas a ser el primero que abandone los Cuerpos de Élite, pero ojalá seas el último. ¡Vendido, bragas, chaquetero,... !